Ya soy uno más de los que han pasado por taquilla para ver
Ágora, lo último y esperado de
A. Amenabar. Después de meses esperando, ya es parte de mis recuerdos y sensaciones. Ahí van mis notas.
10. Potencia visual a raudales. Magnífica recreación de lo que debió ser la ciudad de Alejandría. Fotografía luminosa y colosales escenarios.
8. Rachel Weisz. Creo que no pasará a la historia, pero es lo mejor con diferencia en el plano interpretativo.
7. Un autor español manejando presupuestos gigantescos, y financiación nacional. Una peli española vuelve a llenar salas ¡Qué pena que es algo esporádico!
6. Para
Max Minghella, que puede que no se quede sólo en hijo de…aunque aun le queda camino. En general, interpretaciones mejorables.
5. A la carga de profundidad que transmite con los muchos mensajes encerrados en esta historia. Tantos mensajes relacionados entre sí hacen que ninguno sea tratado con la profundidad necesaria, aunque si quedan bien esbozados.
4. A la sensación de que es una buena película, pero que algo falta, y a lo difícil que es describir ese algo.
3. A la falta de intensidad de la narración. Aunque supongo que el intento de ser fiel a la historia en ocasiones provoca estas cosas, ya lo vimos en
Alatriste, el resultado final es bastante plano. ¿Serán los sobrios movimientos de cámara en los momentos álgidos? Por cierto, no sabemos cuánto afectan a esto los tijeretazos al metraje.
2. Para Amenábar, porque lo cortés no quita lo valiente, y viendo su incuestionable talento para el cine, me sabe a poco una peli donde sobre todo destacan los aspectos técnicos, más aun tras sus geniales operas primas.
1. A las patatas en el cine. ¡Por Dios bendito, que se prohíba su venta!
0. A la intolerancia. ¡Que se vea que prestamos atención! La historia, se supone, está para eso, para aprender de ella.